De los caminos andados

Esto es un sitio para leer poesía y también para comentar lo que se quiera: actualidad, literatura, critica de sociedad, television, conversación, sentimientos etc... Todos son bienvenidos.

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jueves, junio 21, 2018

Gusanos somos

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La cifra exacta se sabe
con demasiada certeza:
Se da en la Naturaleza
diez mil gusanos por ave.
En un cálculo suave
debemos interpretar
que si al hombre hay que sumar
como gusano, no cabe
encarar con optimismo
el superpoblado abismo
al que iremos a parar.
Empezando por mí mismo
como gusano vulgar.

lunes, junio 18, 2018

Del camino tranquilo

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No es preciso correr, no espera un Norte,
tampoco estarnos quietos. Siempre alcanza
la piedra del destino a quien la lanza
como regresa el muelle de un resorte.

Afronta con paciencia y confianza
tu mañana, sabiendo que el soporte
de la necesidad, no hará que acorte
el tiempo su medida en la balanza.

No te importe el designio de la gente
por acabar deprisa la partida;
todo tiene su tiempo, como el vino.

Nada es imprescindible, nada urgente.
Lo único importante de la vida
no es la velocidad, es el camino


*A mi amigo Antonio, que me enseña estas cosas, del Camino

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miércoles, febrero 28, 2018

Tendrías que estar aquí

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Tendrías que estar aquí, en el viejo Argel
frente a este palacete neoárabe y señorial de la Grande Poste
que abandonaron penosamente y sin demasiada dignidad
los últimos soldados de la Francia colonial cuando se fueron.
Tendrías que estar escuchando, como yo ahora,
el sordo bullicio de la calle, transitada por viejos autobuses,
a los que gritan alterados funcionarios,
en un idioma extraño, sabiendo sin embargo
que nadie va a pedirles razón de su tardanza,
pues todo lo justifica el Ramadán.
Tendrías que estar aquí, sudando esta calima densa del desierto
que todo lo tamiza con su polvo y lo tinta de amarillo
bajo un sol reseco, turbio y desvaído .
Y tendrías que estar aquí con mis recuerdos
porque aquí es donde estamos, 30 años después,
tan cerca como el salón de la cocina, y tan distantes
como un pensamiento de otro:
éste que abandoné, sin dignidad sin pena,
cual un soldado de la Francia colonial, cuando me vine
y que esta tarde fría, lluviosa, tan distinta de aquella,
ha venido por sorpresa a visitarme. .

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domingo, enero 14, 2018

A luna abierta








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en voz baja

si fuera posible, digo, si el sonido
tuviera el don del tacto,
si pudiera agarrar, si con su forma
abrazara, diera calor, si la palabra,
ahora que estás dormida, te arropara
los sueños de música y ternura,
digo, y mi voz, sin despertarte,
forzara una sonrisa dulce y plácida,
si eso fuera posible, en el silencio
de la noche, cuanto escribo,
lo estaría recitando
hasta la madrugada de los tiempos
de todas nuestras vidas.

con pies desnudos

con el frío del invierno
al acostarme -tarde, como
sabes-, inicio el rito más que-
rido y solemne y raro
y necesario, que es disfrutar
del hecho de encontrarme
las sabanas, cerca de ti,
calientes y, por unos momentos,
en ese nido oscuro del cuar-
to en sombras, con los ojos abiertos,
notar que no estoy solo, sino
contigo, entonces, con la cer-
teza plena de que me perte-
neces, tocar tus pies desnudos,
y ver que me contestas
en tu sueño profundo y, en-
tonces, saber que el mundo gira
solo para los dos, mientras me duermo.

señal de alerta

uno no sabe bien donde conduce
esa señal de alerta, que interrumpe
la pluma cuando, quieta,
extrañamente silenciosa, abre
en medio de la noche
un puente hacia el vacío,
y se queda mirando las palabras
del idioma desnudo,
sin poder elegir ninguna de ellas,
por miedo a renunciar a lo concreto,
al rumor conocido, a lo posible
y adentrarse en la selva de lo ignoto;
tiembla en la mano, como si en el gesto
de rasgar el papel, rasgara carne,
y su gota de tinta enrojeciese,
impregnando el papel con los borrones
de un oscuro presagio:
es el miedo a escribir con las entrañas;
el pudor a expresar lo que ha dolido.


Poemas recitados en la sesión inaugural del Ateneo Literario de Puerto Real 2018

jueves, noviembre 02, 2017

Para morirse

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Una boda de muerte

Luego el vals acabó, ya no quedaba
cava en el corazón, rápidamente
el camarero fiel, con la templanza
de quien lo suele hacer asiduamente
tocó una campanilla. Las miradas
bajaron a la escena, el novio muerto
improvisó un discurso sobre el alma,
poco claro al sentir de los presentes,
y dio paso a la novia. Ella portaba
un traje, blanco roto, con pendientes,
diadema, velo corto Rosa Clara
y en la mano un revolver humeante.
Bajo su ojo, una pequeña lágrima,
producto del furor de aquel instante,
que no llegó a caer al apresarla.

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Memoria de pez

Como a vivir del aire un pez se había educado,
pensó que igual podría vivir sin respirar,
y para acostumbrarse, recordando el pasado,
entró al mar y… se ahogó, pues no sabia nadar.

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miércoles, octubre 04, 2017

Sevillanas imposibles

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Tengo un acúfeno,
tengo un acúfeno
Tengo un acúfeno en el oído izquierdo ole ole
tengo un acúfeno
en el oído izquierdo, lo ves
ya mi me acuerdo.
Tengo un acúfeno, por eso no te oigo ole ole
tengo un acúfeno
por eso no te oigo, lo ves
t’o me lo pierdo.
La gracia es,
la gracia es
que lo que oigo es a Mozart
por la BBC.

Me gustan las cataratas
del Iguazú
Del Iguazú, me gustan las cataratas
del Iguazú,
sobre todo si debajo
te pones tú.
Te pones tú,
que parece que estuvieras
en un iglú,
bajo la nube de agua
en un iglú.
La paradoja, la paradoja
es que cae de tan alto
que no te mojas

Deflagración.
se me viene a la boca:
deflagración.
Se me viene a la boca:
deflagración.
Deflagración,
palabra de difícil
pronunciación,
por eso hay que decirla
con precaución.
La hay peor, mucho peor
fijate en esta otra:
procrastinador.

Yo soy el comburente
de tus pasiones
De tus pasiones
Yo soy el comburente
de tus pasiones,
tú eres el combustible:
cuanto me pones
Cuanto me pones,
pero la chispa es Nacho
que se interpone.
La chispa que te enciende
son sus razones
Suena fatal.
Suena fatal
que quien te excite sea
Nacho Vidal



jueves, agosto 10, 2017

Estampa con chimenea



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Digamos que Otoño fuera .
Más bien tarde: anocheciendo.
Imaginemos que ardiendo
haya en la lumbre madera
y que afuera este lloviendo.
Pongamos que en la escalera
se oigan pasos, que el anciano
sentado a la chimenea,
vuelva el rostro, porque crea
que alguien baja, y es en vano.

Admitamos que en la casa,
donde hubo calor humano,
hoy, el del viento solano,
es el único que pasa.
Supongamos que repasa
ahora el anciano su vida
y halla su meta cumplida.
Los pasos se acercan más
Sintamos que por detrás
lo empujan a la salida.

Ahora volvamos atrás
y sigamos suponiendo
que anochece, sigue habiendo
un tronco ardiendo; además
es Otoño y fuera llueve.
Constatando que ni un breve
segundo faltó jamás
calor ni voces hablando
con viento solano o nieve
¡Da igual quién esté bajando!

En verdad nada se mueve
en la estancia que retrata
el cuadro del que se trata,
como no sea un viento leve
llamado "imaginación".
A mi me inspiró un montón:
“Estampa con chimenea”;
las décimas ves aquí.
Considerando mi idea
¿te habré inspirado algo a ti?
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lunes, julio 03, 2017

Rafael

.,...

Nunca te recordé y eso no es justo.
Para ti porque viviste poco y no se supo.
Tampoco para mí, de haberlo hecho,
habrías sido mi recuerdo más heroico.
Nadie me comentó las causas de tu muerte.
No me refiero al nombre
de aquella enfermedad tan de su tiempo:
la vulgar pulmonía, letal para los pobres,
sino a la horrible razón, la circunstancia
del frío de los vencidos, la de estar tan a solas
con tu fiebre y tu hambre y la de todos,
como un cristo sin padre ni antibiótico.
Una victima más, colateral, o eso dijeron,
de aquella guerra cruel, tras de la guerra,
con muertos exclusivos de una parte.
La que arrancó la lengua y la memoria
de aquellos que quedaron. Mudos
más de cuarenta años. Llamarte Rafael
lo mismo que tu padre, no bastaba
en un tiempo, de inviernos y hospitales,
que no reconocía a nadie por su nombre.
Por su uniforme verde, o la negra sotana,
o la camisa azul, si: distinguía esos colores.
En cambio el rojo no: El fuego en las mejillas  
que consumió tus últimos latidos,
en brazos de mi madre. Nuestra madre.

*foto familiar

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